Si te gusta la poesía aquí tienes 3,106 POETAS, poemas y sus biografías.

»MANUEL MACHADO
Yo, poeta decadente,
español del siglo veinte,
que los toros he elogiado,
y cantado
las golfas y el aguardiente...,
y la noche de Madrid...,
Si te gusta la poesía aquí tienes 3,106 POETAS, poemas y sus biografías.


Yo, poeta decadente,
español del siglo veinte,
que los toros he elogiado,
y cantado
las golfas y el aguardiente...,
y la noche de Madrid...,

¿En perseguirme, mundo, qué interesas?
¿En qué te ofendo, cuando sólo intento
poner bellezas en mi entendimiento
y no mi entendimiento en las bellezas?

Excusas, ¡ay amor!, tenemos todos,
excusas y razones para odiar,
de algunos a gritar de malos modos
mandando a algún tipejo a pasear.

Escribo porque sé que cuando escribo
no pienso en otras cosas,
algunas que hay amargas, dolorosas,
que pasan por aquí donde ahora vivo
cual fuera se tratara de un castigo,
cayendo como losas.

¡Oh, qué será, qué será!
si lo que prometí que nunca haría,
al lugar que juré que nunca iría,
me hubiera conducido hacia el parnaso
y no como creí, fuera el ocaso,...

Donde la playa sobre la arena
traza una raya, la mar serena.
Con mucho tacto, después la borra
volviendo al acto con su modorra.

Nunca yo he de poder, aunque quisiera,
saber que representa el ser humano,
en este laberinto cortesano
donde todo parece una quimera,
un falso silogismo cartesiano.

Amigo mío, si empiezas a escribir,
si quieres ser poeta,
has de hacerlo cual fiel anacoreta
siempre pensando en dar, no en recibir.

Cuando entiendas que ya el diablo te ha vencido
y la muerte haga presente en su arrogancia,
no resistas a juzgar si el cielo ha sido
quien decide tu futuro, no hay instancia.

Los tiempos que vendrán serán distintos,
mas siempre han de llover y escamparán,
y habrán días azules variopintos,
las viñas parirán los mismos tintos
de vino y rosas días volverán.

En las cosas banales yo me fijo,
en un papel asido al firmamento
cogido por los pelos por el viento,
en una lagartija y su escondrijo.

Proyectas tu mirada en mis renglones
cual luna por la noche al mar proyecta,
las aguas van rumiando sensaciones
y es tu alma que de espíritu se inyecta.

Todos hablan de él, debe ser cierto,
no paran de alabar sus cualidades,
unos dicen han visto el cielo abierto
hay a otros que curó todos los males.

Ya nunca se sabrá, Villavicencio
de nombre don Fernando, que aquí el don
es algo que no admite discusión,
pues fuiste como un grito en el silencio
luchando contra toda corrupción.

La Patria ¿qué es la Patria, quién lo sabe?
¿Lugar donde uno nace y donde vive
que debe defender si alguien persigue
incluso hasta morir?, que ésta es la clave...
©donaciano bueno
EN PALABRAS BREVES
y silencios largos,
lo que yo te quiero...
©Marco Antonio Corcuera

Me acusan por doquier que escribo triste,
me dicen sin cesar que soy lamento,
un mar lleno de dudas, un mar cruento
que en aguas procelosas se resiste
y acaba entre las babas de un aliento.

Te fuiste. Para siempre no te fuiste,
te fuiste sin decirme adios siguiera.
Fue un día, como es hoy, día calquiera
con un portazo fue, nada dijiste.

Yo creo que merezco mas no creo.
Quizás más que creer sea que dudo
que siempre en mi garganta se hace un nudo
ante tanta maldad de lo que veo.

Te vayas a hacer gárgaras, me dijo
un tipo que conmigo dialogaba,
al ver sus argumentos refutaba
obviando pues que Dios no le bendijo.

Agua que discurre, que brinca y que besa,
que pasa de largo y de pronto se olvida,
que gime y sonríe y se va presumida
diciéndote adiós pues nunca regresa.

De nuevo abrí los ojos tras los años,
-hacía más de cien que andaba muerto-,
curioso por saber vuelvo hoy despierto
a verme allí metido en los rebaños
en medio de un desierto.

La calle donde andaban las inquinas
sigue angosta, fingida y peligrosa,
pulula el resquemor por las esquinas
clavándo al que se acerca sus espinas,
no olvida que es odiada y rencorosa.
©donaciano bueno
Poeta invitado: José Luis Díaz Granados