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»GARCILASO DE LA VEGA
Cuando me paro a contemplar mi estado
y a ver los pasos por do m’han traído,
hallo, según por do anduve perdido,
que a mayor mal pudiera haber llegado;
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Cuando me paro a contemplar mi estado
y a ver los pasos por do m’han traído,
hallo, según por do anduve perdido,
que a mayor mal pudiera haber llegado;

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte,
contemplando
cómo se passa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;

Os lo aseguro, yo soy disciplinado,
si me aconsejan, yo sigo los consejos.
Cuando turbias aguas bajan, si avisado
me deshago de pesares que son viejos.

Cuando la marea baja y el sol comienza a brillar
raudo voy a pasear por la arena de la playa.
Tranquilo ando sin parar por donde quiera que vaya,
observando en mi atalaya, descubriendo el hontanar.

Una persona esa era que miraba al espejo y se daba asco,
¡qué sería que hasta el reflejo recriminando se lo afea!
y que al verla los hombres se revolvían observando con gran fiasco
y hasta su sombra deforme la sigue así gritando ¡eres muy fea!

Hay un colegio en mi calle
que se llama Maravilla,
que por las mañanas chilla
sin poder decir que calle,
gritos que a toda pastilla ,...

El viento ya se sabe, independiente,
no torna la mirada a ningún lado,
avanza sin sentirse acorralado,
que el viento siempre sigue la corriente...
©donaciano bueno
OBSERVA
La madre está pidiéndonos asilo.
La madre que ha esperado en su lugar...
©Juan F. Rivero

Resulta que allí móviles no había,
parece que hace mucho, mas fue ayer,
la gente se solía entretener
tirando piedrecitas a la ría
creando circulitos para ver
que al agua poco a poco se expandía.
©donaciano bueno

Hay muchos que presumen de ser buenos,
su tiempo dedicando a predicar,
no crean que ellos quieren engañar
ni deben de dudar ni mucho menos,...
©donaciano bueno
VÉRTIGO INVERTIDO
Desde su silencio, su soledad,
su quietud aparente,...
©Juan Marqués

Atilano, don Perfecto, aquella tarde
cuando el tiempo ya empezaba a empeorar
descompuesto allí se puso a cavilar...
de su vida, si él pudiera hacer alarde...
©donaciano bueno
©María Belén Aguirre (Poeta sugerido)
©Amancio Prada (Poeta invitado)

Se me rompió un poema y cayó al suelo,
hecho trizas quedó allí. Su alma intacta,
furiosa le afeó falta de celo
a éste que lo inspiró y así se jacta.
A reparar se puso con anhelo,
del hecho ahora aquí levanta el acta.

Campos amados de la tierra mía,
anudados os llevo a mi garganta,
sembrados surcos de melancolía,
teta sois que a mi espíritu amamanta.
Donde quiera que voy conmigo vais
¡oh, espigas que al páramo acrisanta!

Quisiera ser el sueño que te emboba,
cubriendo con un manto tu inocencia,
obviado a los ladrones tu conciencia
que barren el candor con una escoba.

Yo creo empleo ¿y tú?
-Yo no, yo vivo del erario.
Y ese erario ¿qué es?
-El es quien paga mi salario
para que puntual llegue a mi cuenta a fin de mes.

Hoy voy tomando notas mientras camino,
la vida así me paso tomando notas,
las palabras que hallando voy yo cocino
y arrejunto las unas siempre con otras.
Aunque algunas las tiro yo al basurero
en tanto que otras cuido con mucho esmero.

Yo voy matando el tiempo al tiempo que él me mata,
con el que bien me trata yo intento ser atento.
Como soy educado yo sé decir lo siento,
me excusen, no es preciso me estén dado la lata.

Ando y voy sin ton ni son,
sin conocer bien el rumbo,
ni sé por qué soy oriundo
ni por qué yo aquí nací,
por qué en España crecí
y no en otro latifundio,...

El cielo está plagado de inocentes,
no sé cuantos habrá ¿quizá un millón?
¿millón dices? Añade a ese montón
a Hugo que hoy se fue, tan buenas gentes.

Hay gente que viene al mundo dispuestos a hacer el mal
disfrutan del carnaval sumergidos en submundos,
pues de su ego prisioneros, todo aquí les viene igual,
para ellos el temporal solo dura unos segundos.

No se sabe por qué, cómo ni cuándo
ha querido asomarse hoy la alegría
con campanas a Dios repicando
demostrando el amor que sentía.

Veo ante mi a gente..., gente..., muchas gentes,
de todo pelaje, asaz de variopintas,
blancos, negros, de costumbres muy distintas,
esperando allí en la sala muy pacientes.

Quien idiomas inventara
añadiera confusión
a la mente, a la razón,
y lograra se ofuscara,
y a pensar no se parara,...